miércoles, 16 de abril de 2008

Que bueno que haya " niños ".

Por fin ha terminado la feria de Sevilla.- Y dicho esto, parecería, que estaba deseando que tal cosa sucediera.

Pues sí mire Vd.

A mediados de los años 80, mi hermano y yo disfrutábamos de unas localidades en la plaza de toros de la Real Mastranza de Sevilla, en el tendido de la Presidencia - esto no es por presumir, es tan solo para que se pueda situar el lector- y allí solíamos asistir a los acontecimientos taurinos que despertaban nuestro interés, dentro del ciclo de la Feria de Abril.

En aquella época, los silencios de la plaza de toros de Sevilla, era unos silencios de censura a la actuación de los toreros, - la ignorancia es el mayor de los desprecios-, las gentes no abroncaba, llegado el caso, si no que ignoraba al actuante.- Sin embargo este silencio, con el paso de los años, se convirtió en un silencio complice.

Parecía que con los nuevos asistentes a aquella plaza, había llegado la complacencia hacia las circunstancia que se daban en el ruedo.- Ya no se protestaba la mala presentación del ganado, habiendose pasado del toro de Sevilla, bajo, rematado, con cara y hechuras de toro, al novillo adelantado; ( algún día contaremos porque ahora los animales que se lidian por las llamadas figuras, tiene la mayoría aspecto de novillo) ahora se piden y se conceden dos orejas, por una faena pinturera de Manzanares a un novillete que fue y vino; ahora se aplaude que no se pique al toro, etc.

¿ Dónde se habían metido los aficionados de Sevilla ?

Sencillamente se había ido a las novilladas fuera de los ciclos feriales y con ellos nosotros dejamos nuestras magníficas entradas y no volvímos más; bueno yo sí volví alguna vez, por ver si aquello había sido un mal sueño y se había recuperado la cordura de la fina afición, pero no había empeorado la cosa.

Este año la feria de abril ha sido un completo y rotuno fracaso.- Lo ha sido en el aspecto ganadero, pués la empresa en su afán de "echar" a los aficionados de la plaza, ha tenido la brillante idea de traer varios encierros de la familia criadora de los toros "artistas", mal presentados en lineas generales, anovillados, con unos pitoncitos que eran de mantequilla, sin casta, sin fuerza, sin nada y otras tantas del mismo encaste.- Y como son muy torpes, para resaltar aún más estas deficiencias, se traen una corrida de Victorino Martín, para un año más demostrar que tan solo el toro bravo es el que crea emoción en el espectador, la emoción del arte o la emoción del riesgo, pero emoción, ese elemento sin el que la tauromaquia no podría haber trascendido de su época.

Pero lo ha sido también en el aspecto artístico, por mucho que algunas cosas aisladas nos las quieran colar, algunos, los de siempre, como algo suficiente para salvar el ciclo.

Y para rematar el desaguisado las tres suspensiones.

Pero ¿ Cómo es posible que en Sevilla se haya podido suspender tres espectáculos ?.- Eso no lo podían consentir los políticos sevillanos.- Dos habían sido inapelables, llovió, como suele ocurrir algunas veces en Andalucía en esas fechas; pero la tercera, esa por podía ocurrir, en Sevilla, en Sevilla no.

Al pobre Presidente de la Plaza D. Antonio Pulido, empleado de la empresa de Emergencias de la Junta de Andalucia, le había tocado en suerte lidiar ese día con unas circunstancias que, tan solo los que han ocupado ese cargo alguna vez conocen de cerca.- Pero en su caso carecía de un elemento fundamental que se daba en los Presidentes de la Plaza de toros de Sevilla que con anterioridad han venido ocupando ese Palco, la independencia de criterio.

Puedo decir que lo razonable y lo que barajó el Sr. Pulido era haber suspendido por la mañana a la hora del sorteo, pero no lo dejaron.- Otra suspensión más, la tercera, no, no podia ser; hay que esperar hasta la HORA DE LA CORRIDA.- Oiga pero si está lloviendo intermitentemente durante toda la mañana, oiga pero si el piso de la plaza esta impracticable, oiga pero si hay un setenta por ciento de posibilidades de que siga lloviendo durante la tarde, oiga pero.......- A esperar o ya sabes lo que puede pasar a los Presidentes que tienen criterio propio -que se lo pregunten a D. Santiago Dueñas o a Paco Teja o a D. José Luis León, a Gonzalo, a D. Francisco Sabina y un largo etc. -

Y se esperó, pero es que a la empresa, llegado el caso a lo mejor y digo a lo mejor, no le interesaba que se diera el festejo y llegada la hora de abrirse el portón de los sustos, se pudo comprobar, a simple vista que el ruedo estaba impracticable y que lo razonable, para no hacer perder el tiempo a nadie, era haber suspendido.

Presidente, vamos a esperar, los muchachos tiene que torear, lo necesitan para su futuro, porque la cosa no les van muy bien y necesitan esta corrida para lanzar su temporada, vamos a esperar haber si..., las presiones le venía desde todas partes, incluidas de aquellos que tienen que protejer a los espectadores, en su doble condición de consumidores y aficionados, de los que tiene la respopnsabilidad política de la Fiesta, no se puede suspender un tercer festejo en Sevilla.

¡ Y ahí la cagastes Burt Lancaster, como se decía en mi pueblo en aquellos lejanos años juveniles ¡

Se decretó, desde mi punto de vista erroneamente, el aplazamiento del inició por treinta minutos.

Es que quizás iban a cambiar las condiciones del ruedo a mejor o lo más probable era que cuanto más se pisara, mas se iba a deteriorar, demostrándose que darse el espectáculo hubiera sido un fraude a los espectadores.

Pero a quien le importaba eso, a nadie y probablemete las circunstancia en que se había visto envuelto hicieron que no pudiera soportar las situación de presión y absurdamente, diez minutos antes del tiempo acordado, decretó la suspensión, tal vez porque no estaba capacitado para soportar una situación de esta naturaleza.- Encerrado en la soledad de su despacho probablemente sin el respaldo del Demetrio de turno, se convirtió sin quererlo en la victima propiciatoria para justificar el fracaso del ciclo ferial.

Pero como pudo haber cometido ese error, si lo fácil era haber esperado los diez minutos que faltaban, haber decretado, conforme a los que dispone el Reglamento Taurino de Andalucía, la suspensión definitiva del festejo.- Este Regalmento lo legitíma para "motu proprio" haber tomado la decisión de suspender sin necesidad de consultar con los actuantes.- Haber si los toreros se aprenden lo más básico de ese cuerpo legal y no montan el "numerito" que vino después de no aceptar la decisión que legítimamente, aunque no acertadamente, tomó el Presidente.

No quiero , por no extenderme mucho más, comentar el resto de los acontecimientos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pueto que estoy retirado de la vertiente práctica de los toros ( no veo una corrida desde la reaparicion de Tomás en Algeciras) me dedico a la vertiente teorica. Hace unos dias releia la conferencia que el MAESTRO Domingo Ortega, ofreció al principio de los años 60 en el Circulo de Bellas Artes de Madrid, titulada "La bravura del toro" . No cabe más sabiduria en sólo 8 hojas.
"Y tienen ustedes que pensar que el hombre y la mujer van a los toros por el peligro que el toro tiene. Nadie desea, naturalmente, que le den una cornada al torero, pero en el fondo van con emoción porque saben que se la pueden dar. Si llegase un día que este peligro y, por lo tanto, esta emoción desapareciesen totalmente, todos ustedes se desentenderían de la fiesta de toros." El maestro dixit.

Malagueto dijo...

No tuve la suerte de ver al maestro Domingo Ortega vestido de luces. Solo un festival en directo y algunas películas. Sí he leido mucho escrito por él y siempre me ha impactado su sabiduría taurina.
Uno de los apoderados que tuvo en España Cesar Giron, fué amigo de mi familia y yo lo aburría preguntandole cosas de toreros que no pude ver por mi juventud.
Un día salió el tema de Domingo Ortega, estábamos en un restaurante con muchas mesas y me lo definió de esta forma: el maestro era capaz de lidiar un toro en este salón y no tirar ni una mesa ni una silla...
Eso demostraba el dominio del maestro de Borox.
Con el tiempo he ido desgranando esta frase y es bestial en su significado. Sobre todo, cuando los payasitos de hoy, llamados figuras, que no saben lidiar, que no saben mandar y que no saben dominar a un torillo drogao, afeitao, afixiao y moribundo.

Saludos

Pacopi dijo...

Malagueto, no mientas si tienes edad para haber visto a Curro Cuchares, cuentanos algo de el
Un saludo

Anónimo dijo...

Malagueto, me ha gustado mucho la anecdota tuya y lo mucho que explica a los toreros actuales.
Pacopi, no seas malo con Malagueto, que es mas grande que tu y un dia veras.
Salud
El Coronel